
Director: Mel Gibson
Actores: Jim Caviezel, Maia Morgenstern, Monica Bellucci
Año: 2004
Duración: 127 minutos
País: USA
Género: Histórica
Actores: Jim Caviezel, Maia Morgenstern, Monica Bellucci
Año: 2004
Duración: 127 minutos
País: USA
Género: Histórica
GORE AUTOCOMPLACIENTE.
Mucho se ha hablado acerca de la polémica visión del sobrevalorado Mel Gibson sobre las últimas doce horas de la vida de Jesucristo. Se le ha acusado con toda justicia de antisemita, y es que el pueblo judío recibe un varapalo descomunal. Los judíos son reflejados como auténticos peleles, como los únicos culpables de la muerte de Jesús.
Gibson afirma ser totalmente riguroso en la interpretación del Nuevo Testamento, pero hay bastantes aspectos en los que este rigor es más que discutible, aunque no estoy aquí para hacer un análisis religioso, sino estrictamente cinematográfico.
Como esta rodada en latín y arameo (¿era necesario?) y además hay pocos diálogos, las miradas adquieren mucha importancia y se convierten en armas de poderosa belleza, que arropadas por una excelente fotografía consiguen que “La Pasión” sea un film visualmente logrado, con algunos planos muy hermosos.
Pero aquí acaban las escasas virtudes de la película, estropeadas por la auténtica orgía de sangre en la que se convierte por capricho del director, que hace especial hincapié en el ensañamiento de forma gratuita, lo cual añadido a un uso abusivo y facilón de la cámara lenta nos da secuencias tan insoportables como la de la flagelación (nueve minutos eternos). La película es ultra-violenta, dura, explícita y extremadamente sanguinaria.
Mucho se ha hablado acerca de la polémica visión del sobrevalorado Mel Gibson sobre las últimas doce horas de la vida de Jesucristo. Se le ha acusado con toda justicia de antisemita, y es que el pueblo judío recibe un varapalo descomunal. Los judíos son reflejados como auténticos peleles, como los únicos culpables de la muerte de Jesús.
Gibson afirma ser totalmente riguroso en la interpretación del Nuevo Testamento, pero hay bastantes aspectos en los que este rigor es más que discutible, aunque no estoy aquí para hacer un análisis religioso, sino estrictamente cinematográfico.
Como esta rodada en latín y arameo (¿era necesario?) y además hay pocos diálogos, las miradas adquieren mucha importancia y se convierten en armas de poderosa belleza, que arropadas por una excelente fotografía consiguen que “La Pasión” sea un film visualmente logrado, con algunos planos muy hermosos.
Pero aquí acaban las escasas virtudes de la película, estropeadas por la auténtica orgía de sangre en la que se convierte por capricho del director, que hace especial hincapié en el ensañamiento de forma gratuita, lo cual añadido a un uso abusivo y facilón de la cámara lenta nos da secuencias tan insoportables como la de la flagelación (nueve minutos eternos). La película es ultra-violenta, dura, explícita y extremadamente sanguinaria.

Por no hablar del nefasto tratamiento que reciben los personajes. El único que se salva del desastre es Jim Caviezel (Jesucristo), que hace una actuación digna de elogio y que, sin duda, revalorizará su carrera. También hace un buen trabajo Maia Morgenstern en el papel de María. Pero el resto de los personajes están poco elaborados, apenas dicen dos frases cada uno (y no exagero). Gibson los convierten de secundarios en testimoniales, y desaprovecha el jugo que les podría sacar. Desde el patético demonio, pasando por Pedro o María Magdalena (interpretada por la omnipresente Monica Bellucci, aunque de hecho no hace absolutamente nada, solo estar ahí). Todos hacen una aparición insulsa e intrascendente. Mención especial merece el personaje de Poncio Pilatos, el cual se nos muestra como poco menos que un mártir.
Gibson cae torpemente en el error de estereotipar a los personajes hasta un punto casi ridiculizante: todos los romanos son rudos, maleducados, despiadados y crueles, y todos los judíos son manipulables, intransigentes e injustos. Errores de bulto, señor Gibson.
Review por: Kurono




